El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha puesto en marcha la campaña anual de control de la procesionaria del pino, una actuación preventiva que tiene como objetivo reducir la presencia de esta especie en espacios públicos del municipio y minimizar los riesgos para la población, especialmente para niños y mascotas.
La intervención se está llevando a cabo en parques, zonas infantiles, centros educativos, paseos peatonales, zonas verdes y áreas forestales, coincidiendo con el periodo en el que la oruga comienza a ser más visible y potencialmente peligrosa.
Retirada de bolsones y tratamientos por endoterapia
La campaña combina distintos métodos de control respetuosos con el entorno, entre los que destaca la retirada manual de los bolsones. Esta técnica consiste en la localización y eliminación de los nidos invernales que se encuentran en las copas de los pinos, lo que permite reducir de forma significativa la población de orugas antes de que desciendan al suelo.
De manera complementaria, en zonas concretas y en ejemplares seleccionados, se están aplicando tratamientos mediante endoterapia, un sistema que inyecta el producto fitosanitario directamente en el sistema vascular del árbol. Este método evita pulverizaciones externas, reduce el impacto ambiental y aumenta la eficacia del tratamiento, especialmente en entornos sensibles y de uso frecuente.
Una actuación preventiva y respetuosa con el ecosistema
Desde el Ayuntamiento se recuerda que la procesionaria del pino forma parte del ecosistema mediterráneo y constituye una fuente de alimento para distintas especies de fauna. Por este motivo, su erradicación total no es ni posible ni deseable.
El objetivo de la campaña es controlar su presencia y minimizar los riesgos, evitando situaciones peligrosas derivadas del contacto con las orugas, cuyos pelos urticantes pueden provocar reacciones alérgicas y problemas de salud, especialmente en menores y animales domésticos.
Recomendaciones a los vecinos de Boadilla del Monte
El Consistorio recomienda a los vecinos no tocar ni manipular las orugas ni los bolsones, mantener a las mascotas atadas en zonas con presencia de pinos y avisar a los servicios municipales si se detectan focos significativos de procesionaria en espacios públicos.