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El Ayuntamiento de Boadilla se opondrá a la propuesta de la Consejería de Transportes, Movilidad e Infraestructuras de ampliar la capacidad de la M-513 en el tramo situado entre la M-40 y la M-516, ubicado en dicho municipio y Pozuelo de Alarcón. Se trata de una solución recogida en un estudio realizado a instancias del consistorio.

El alcalde, Javier Úbeda, reconoce en una carta remitida al consejero, Ángel Garrido, que parte de las medidas contempladas minimizarían los atascos provocados en la hora punta de la mañana en la salida de Boadilla. Sin embargo, no comparte algunas de las medidas dentro del municipio ya que “supondrían un gran atentado medioambiental contra el monte”.

Entre otras consecuencias, sería, según recoge el Ayuntamiento en una nota de prensa, “necesario instalar pasarelas elevadas sobre la M-513 para unir las dos partes del monte que quedarían desconectadas, lo que también afectaría a la belleza del paisaje y al uso y disfrute del mismo”.

El Ayuntamiento de Boadilla ha presentado alegaciones técnicas al estudio en las que propone varias soluciones alternativas:

Ejecución de un paso inferior en la glorieta que se sitúa entre Montepríncipe y Prado Largo para evitar las aglomeraciones de vehículos que se producen en dicho nudo. Esta solución haría innecesaria la duplicación de la M-513 a su paso por el monte.  

Desdoblamiento de la M-513 en el tramo en Pozuelo de Alarcón, algo que sí contempla el estudio.

Soterramiento de la M-513 a la altura de la M-40 para evitar los atascos que se producen en la actual glorieta, lo que también prevé el informe de la Comunidad de Madrid.

La construcción de un carril que una directamente la M-513 con la M-516 sin necesidad de pasar por la rotonda que une ambas carreteras, punto en el que también se producen acumulaciones de tráfico por las tardes.

Según el consistorio, estas propuestas tendrían un menor impacto económico y medioambiental al no afectarse el monte de Boadilla.

La urgencia de su ejecución deriva de las proyecciones urbanísticas de Pozuelo de Alarcón, que aumentarán la población y podrían en un futuro cercano congestionar aún más las salidas hacia Madrid desde Boadilla. El crecimiento poblacional también se está produciendo en Boadilla pero en ámbitos situados entre la avenida de El Pastel y la M-50.

Esta carretera deberá absorber el tráfico de los nuevos desarrollos cuando el Ministerio de Fomento ejecute el tercer carril a su paso por la localidad, medida que, según Úbeda, tiene ahora más sentido con las obras que está acometiendo el Ayuntamiento de Pozuelo soterrando la rotonda que une la M-503 con la M-513, y que aliviará de forma considerable el tránsito de vehículos por esta última.