Zonas verdes de Boadilla

El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha ofertado la prestación del servicio municipal de conservación, limpieza y mejora de jardines, parques públicos y zonas verdes de carácter público. A este procedimiento, que se encuentra aun en estudio técnico de las ofertas, se han sumando, por el momento, un total de doce empresas.

El contrato establecido por el Ayuntamiento tendrá un duración de cuatro años más uno adicional, y se ha licitado por un importe con la cifra más elevada con respecto a cualquier subasta de servicios hecha por el Ayuntamiento en toda su historia, un total de 40,7 millones de euros. Esto demuestra claramente la implicación y la importancia que le concede el equipo de Gobierno a la limpieza y el mantenimiento de los espacios naturales del municipio.

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En este sentido, el contrato contempla labores de gestión de arbolado y reposición de especies vegetales; mejoras en céspedes y praderas; conservación de zonas infantiles y areneros; limpieza; actuaciones en el monte, zonas verdes forestales, parcelas municipales y otras; riegos; mantenimiento en el palacio del Infante D. Luis y su entorno; control del consumo de agua; conservación de aceras sin pavimentar, caminos y zonas terrizas; siegas, entre otras cuestiones.

Mejoras en los contratos

El Consistorio ha planteado ciertas mejoras en los contratos con respecto a los anteriores. Algunas de ellas se refieren al incremento en las limpiezas de las urbanizaciones históricas; el aumento a casi el doble de trabajadores, con un mínimo de 107 personas por jornada y el 4% de ellos con discapacidad del 33% o superior; más retenes presenciales en fines de semana y festivos, así como el aumento de la maquinaria y vehículos disponibles.

Además, la empresa a la que se adjudique estas funciones estará obligada a la plantación de 4.000 árboles y 16.000 arbustos en el municipio. Aparte de acometer las obras de reparación del vivero municipal para la instalación de un retén de jardinería.

El objetivo de estos requerimientos es evitar que las ofertas económicas que propongan las empresas sean excesivamente bajas y pueda garantizarse un alto nivel de calidad en la prestación del servicio. Especialmente en la situación de emergencia sanitaria que vivimos, en donde se necesita más dedicación en la limpieza.