El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha aprobado la concesión de un derecho de superficie sobre una parcela municipal en El Encinar para construir y explotar 460 viviendas de protección pública en régimen de alquiler. La medida forma parte de la estrategia municipal para aumentar la oferta residencial y contener la presión del mercado inmobiliario local.
Los pliegos para la licitación se publicarán en las próximas semanas, permitiendo a empresas especializadas competir por el proyecto. El adjudicatario privado construirá y gestionará las viviendas, manteniendo la titularidad pública del suelo, lo que acelera la puesta en el mercado de nuevas viviendas asequibles.
Estas viviendas se suman a otras iniciativas en Boadilla: actualmente se entregan 158 viviendas en venta en Valenoso, mientras que la Comunidad de Madrid desarrolla 524 viviendas del Plan Vive sobre suelos cedidos por el consistorio. La concesión de El Encinar refuerza el alquiler asequible, especialmente para jóvenes, mayores y familias con dificultades de acceso a la vivienda.
Alquileres regulados y canon para el Ayuntamiento
Las viviendas estarán sujetas al régimen de Vivienda de Protección Pública de Precio Limitado (VPPL), con alquileres regulados por la normativa regional. Esto garantiza precios por debajo del mercado libre y condiciones supervisadas durante toda la vigencia del régimen.
El esquema de concesión también genera ingresos para el Ayuntamiento, con un canon inicial de 2,23 millones de euros y rentas anuales de 377.000 euros, reforzando la sostenibilidad económica de los servicios municipales. El sistema de adjudicación priorizará a vecinos con mayor vinculación a Boadilla, considerando años de empadronamiento y vinculación laboral en el municipio.

Proyecto a medio plazo con mejoras en transporte
La puesta en servicio del proyecto se prevé en unos 30 meses, tras licitación, adjudicación, redacción de proyectos y construcción. La iniciativa se complementa con mejoras en transporte público y viario, incluyendo refuerzos en la red de autobuses y posibles ampliaciones de la M-50 y accesos a zonas residenciales, asegurando la movilidad ante el crecimiento de la oferta residencial.
Con esta actuación, Boadilla del Monte continúa utilizando suelo público como palanca para generar vivienda, combinando venta, alquiler protegido y colaboración público-privada, consolidando su estrategia de vivienda pública y asequible y equilibrando el mercado inmobiliario local.